El 5 de junio de 2025, celebramos el Taller "Salud Mental y riesgos psicosociales en el entorno laboral", enmarcado en el proyecto "Hub de Transferencia Madrid Norte", impulsado por el programa de Entidades de Enlace a la Innovación de la Comunidad de Madrid.
El evento tuvo como objetivo reflexionar sobre el impacto de la salud mental en el entorno profesional, los principales retos que enfrentan las organizaciones y las oportunidades que ofrece la innovación y la tecnología para mejorar la prevención y gestión de los riesgos psicosociales.
La apertura del taller corrió a cargo de Isabel García Carneros, Directora Gerente de InNormadrid, quien presentó las distintas líneas de actuación del Hub de Transferencia Madrid Norte y subrayó la importancia de generar espacios colaborativos entre empresas, universidades y centros tecnológicos para abordar desafíos comunes como el bienestar emocional en el trabajo.
A continuación, tuvo lugar la mesa debate, moderada por Miriam Serrano, CEO de Previntegra, en la que participaron cuatro ponentes con perfiles complementarios:
- María Domínguez, neuropsicóloga y directora clínica de Mential.
- Raúl Alelú-Paz, cofundador y CEO de Healthy Minds.
- Roberto Rodríguez, CEO de Dathum.
- Ana de la Puebla, catedrática de derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la UAM.

Durante la mesa, se abordaron cuestiones clave como la responsabilidad de las empresas en la generación y prevención de riesgos psicosociales, el papel de la inteligencia artificial en la detección temprana de indicadores de malestar emocional, la efectividad de las evaluaciones psicosociales actuales y los costes reales del absentismo laboral derivado de trastornos de salud mental, como ansiedad o estrés.
Los ponentes coincidieron en destacar la necesidad de una implicación real por parte de las compañías, no solo cumpliendo la normativa, sino creando entornos seguros y emocionalmente saludables. Se debatió sobre la utilidad de herramientas tecnológicas para mapear patrones de riesgo, detectar síntomas antes de que se cronifiquen y personalizar las intervenciones según industria, estilo de liderazgo, tipo de tareas o relaciones interpersonales.
También se abordó la complejidad de equilibrar los enfoques grupales e individuales en la evaluación de riesgos, la importancia de la confidencialidad, y la necesidad de fortalecer la formación de mandos intermedios para que actúen como agentes de cambio.
Desde el ámbito jurídico, se puso sobre la mesa la oportunidad de avanzar en el marco normativo, especialmente en aspectos como la desconexión digital, el derecho a la información previa sobre condiciones laborales o el diseño de políticas que minimicen factores de riesgo estructurales.
El debate puso de relieve la creciente conciencia social sobre la salud mental, especialmente tras la pandemia, y la necesidad de adaptar las organizaciones a nuevos contextos, donde el tiempo, el sentido de pertenencia y el equilibrio personal-laboral son factores determinantes. La sesión cerró con una reflexión conjunta: la tecnología puede aportar conocimiento, pero sigue siendo el factor humano el que aporta la sabiduría necesaria para transformar las empresas.
El encuentro finalizó con un espacio de networking, que permitió a asistentes y ponentes intercambiar impresiones e identificar posibles oportunidades de colaboración.

